La comunicación comercial va más allá de la comunicación personal

¿Por qué alguien que comunica muy bien en el trabajo, cuando tiene que vender no lo logra? Este caso lo he visto en reiteradas ocasiones: Un trabajador de una empresa que no tiene responsabilidades de venta es promovido a una posición de ventas, porque un jefe le vio potencial, dado que es “el ajonjolí de todos los moles” y siempre está hablando, pero pasan las semanas y los meses, y no alcanza su cuota de ventas.

Bueno, esto pasa porque la comunicación personal (y laboral) no requiere lo mismo que la comunicación comercial. Y vamos, no es que sean dos cosas completamente distintas, porque la comercial se construye sobre la personal. Siempre en este orden.

Pensémos esto como un vehículo: la base, es decir, la comunicación personal, es el el chasis, el motor, la transmisión, las ruedas y todo lo esencial para que el vehículo funcione. Luego, la comunicación comercial son todos los elementos para la comodidad y la funcionalidad, piensa en el turbo y otras mejoras que se le agregan posteriormente. Lo segundo se construye sobre lo primero, siempre.

Pues bien, en esta clase profundizo justamente sobre este punto, para que como vendedor comprendas la importancia de tener las bases de la comunicación bien firmes, para que luego todas las habilidades comerciales que apiles encima no se tambaleen, y caigan por su propio peso.

Porque muchas de las carencias que como vendedores tenemos no se arreglan con más sistemas avanzados de ventas, sino con sustentar las bases de la comunicación. No hay buen vendedor con malas bases de comunicación. Ni aquí ni en China. Que claro, hay personas que de forma natural (como resultado de su educación y vivencias) han desarrollado las bases de la buena comunicación; pero no todos estamos en ese renglón, y necesitamos talachearle para adquirirlas.


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